«¡A la hoguera con él, es el demonio encarnado! ¡Toca puntos de dolor en sus lectores, con palabras que despiertan deseos!»

«¡Seguro que habla en lenguas y planea esparcir su perverso verbo escrito por la faz de la Tierra!»


Si por alguna extraña razón decidiese incluir testimonios en mi web, me encantaría que fuesen de este tipo.

No son pocos los que, con la excusa de establecer un vínculo de confianza con sus potenciales clientes, ven en ellos el medio ideal para poner por las nubes su marca, producto o servicio. Yo, no. No va conmigo.

Tampoco voy a cautivarte con una emotiva historia que humedezca tus lagrimales.

Bueno…

Soy zurdo.

Y no sé si sabes que, durante la Edad Media, los inquisidores consideraron a la población zurda obra del maligno.

Perseguidos, encarcelados, quemados. Por alejarse del camino «correcto». De la norma impuesta.

Pero tranquilo, aquí no hay hechizos ni asisto a misas negras ni huelo a azufre. Puedes fiarte de mí.

Lo que sí hago es escribir textos que convencen y convierten, para aplacar la voracidad de mi bolsillo y que tú consigas más y mejores clientes. Algo muy práctico en este mundo en el que vivimos.

En caso de que te lo estés preguntando:


No, Rojohueso no es un color, ni la suma de mis apellidos. Me llamo José Gallardo. Encantado.

Resulta que me daba tremenda pereza ponerle a esto un nombre de copistería de barrio.

Así que jugando con la idea de que unir varias disciplinas como el copywriting y el SEO es una suerte de mestizaje, cogí la palabra inglesa redbone (mestizo) y la traduje al castellano.

(Literal e incorrectamente, «Huesorojo» no me convenció).


Y voilà, la semilla del mal ya había germinado.
(Léase con la banda sonora de La Semilla del Diablo y sus «Lalalá» sonando de fondo en tu cabeza)
.

Esto no guarda relación con el copywriting (¿o sí?), pero...


También me da tremenda pereza la pizza con piña. Cada vez que algún desalmado comete ese grave ultraje, un italiano sufre una embolia cerebral. La próxima vez, piénsatelo.

sobre mi rojohueso copywriter email marketing

De cualquier modo, saca tus propias conclusiones a partir de lo que te cuento en los emails que envío a mis suscriptores cada semana:




Tus datos serán guardados en Mailchimp, proveedor de email marketing que está ubicado en Estados Unidos, con un acuerdo de procesamiento de datos con cláusulas tipo de la Comisión Europea. Todo legal y a salvo.

O leyendo los artículos sobre copywriting y marketing de mi blog, en el que, además, incluyo algunos emails pasados: